La Paradoja de lo Cotidiano. En un rincón olvidado de la vasta llanura, donde el viento parecía tejer historias con el polvo y los matorrales, vivía un hombre de mirada esquiva y pasos firmes. Se decía que tenía un corazón repleto de sueños grandiosos, aspiraciones que podían hacer temblar los cimientos del universo si tan solo lograra ponerlas en marcha. Sin embargo, aquellos que lo conocían, o más bien, que creían conocerlo, veían en él una contradicción viva, un ser que hablaba con elocuencia de las injusticias del mundo, de las guerras que asolaban tierras lejanas y de los males que afligían a naciones enteras, pero cuya propia casa se desmoronaba en un silencio polvoriento. Entre las paredes agrietadas de su humilde morada, donde la luz del sol se colaba a través de ventanas rotas, el caos reinaba en forma de montañas de papeles, platos sucios acumulados como testigos mudos de una indiferencia autoinfligida, y plantas marchitas que alguna vez fueron ...
Muy hermosa carta. Te felicito sinceramente. Dios te bendiga y te dé muy larga vida para que disfrutes de la compañía de tu maravilloso hijito. Que Dios te lo proteja siempre y que la luz deL del espíritu Santo ilumine y guíe sus pasos. Es evidente que has desempeñado excelentemente tu papel de padre. Tu hijo debe sentirse muy orgulloso.
ResponderEliminarEn lo personal se me complica escribirle una carta a algunos de mis hijos,pues se me desbordan tantos sentimientos que el espacio se me hace insuficiente,y debo decir que me encanto su carta,la leo y la vuelvo a leer y realmente refleja un gran amor de padre. saludos, paz a vos
ResponderEliminarHermoso y significativo mensaje a tu hijo. Me veo reflejada en tus palabras cuando a diario a millas de Distancia, cada mañana y cada noche hacemos un balance con el mio, 21 años, es maravilloso poder sembrar en ellos con amor y respeto valores, sueños y ser de alguna manera una guia.... como le digo a José Luis, yo solo soy como esas li eas blancas a lado y lado de tu vida... que puede darte una alerta de peligro...el timón lo llevas tú.
ResponderEliminarY que no le as falte la Bendición de Dios. En sus manos es donde más seguros los podemos protejer.
DVL.